12/20/11

Un tereré a las 19.23

  En una de estas ocaciones, donde mi alma encuentra el espacio para respirar me encuentro yo sentada en el balcón, en el piso medianamente sucio, entre las plantas recién regadas observando como de a poco el sol se desvanece tras los edificios mientras Allende me cuenta una de sus historias de la infancia. 
Me habla de bosques solitarios y de cerros con nombres de tierra y de sol...
  Me distraigo observando los obreros de en frente produciendo esas chispas rojizas y veloces, se parecen bastante al color del cielo que el sol ya abandonó.
  La terraza de los vecinos amantes del sol y del asado ahora esta gris. el perro que es como el símbolo de la ausencia de ellos esta tirado bajo la escalera como aceptando su soledad.
Es raro pero cuando están los dueños comiendo los Domingos nunca noté la presencia del perro, no sé si estaba o no, quizás ellos quieren el escenario solo para ellos y en esos momentos en los cuales e encuentran presentes, lo saca alguien a pasear para no quitarles protagonismo o quizás porque consideran que su única utilidad es decorar una terraza vacía en los días grises que ellos seguro prefieren mirar a la caja mentirosa, telefé diría yo...
  El árbol de la esquina que desde mi balcón solo su follaje es visible esta danzando furiosamente en un dúo con el aire.No sé que tipo de árbol será, nunca aprendí sus nombres, solo sé que no son iguales. Quizás ponerles nombre es una de estas necesidades posesivas de los hombres. Ese poder decir ese es un pino o aquel es un laurel porque yo tengo la capacidad de distinguir sus propiedades y luego clasificarlos.Este es peor y aquel es mejor, este es más bello en cambio aquel no combinaría bien con mi jardín trasero.Total eso mismo hacemos con todas las cosas, las clasificamos. Ponemos los límites entre dos cosas que aparentemente son distintas, o son percibidas como tal..
Curiosamente relaciono esto con la ideología dualista de cuerpo y alma o espíritu o como sea llamado ESTO.
Es esa separacíón sin ningún sentido de dos cosas que aparentemente no están plegadas. Una visible y otra invisible a los ojos. 
En mi búsqueda de unión de estas dos cosas me doy cuenta que esta, como cada unión elabora un producto, es decir el "hijo" que es una mezcla de las dos cosas donde el soluto se disuelve totalmente en el solvente, no es posible entonces distinguir que partes son del factor A y que partes del B.
"Tiene los ojos de su mamá pero es caprichoso como su papa."
"No es muy lindo, pero tiene personalidad."

Y en esta última oración uno se da cuenta que finalmente gana el factor mas consumible. El otro simplemente se acepta a costo del primero. MALDITA SOCIEDAD DUALISTA!