4/16/13

Primavera en Atenas

Me pasò a buscar a las 5 en punto. No estaba acostumbrada a ese tipo de gestos y me pareciò incomodo.
 Llegò con un pulover verde y me abrazò como si me conociera de toda la vida. 
Notè que su rostro estaba especialmente càlido y cuando empezò a hablar...
 Su piel, sus ojos verdes, sus rulos, todo me invitaba a enamorarme de el. Era imposible evitarlo!
Caminamos hasta el mar y nos sentamos frente a el. Nos hundiamos en los granos de arena y tanto el como yo estabamos perdidos en el tiempo. Nos fascinaba la facilidad con la que fluian las palabras y cada tanto repetiamos historias para comprobar que seguìamos absolutamente concentrados en el presente.
   Me parecìa tan absurdo como se cruzaron nuestars vidas, si no fuera por ese afiche, si no fuera por ese impulso nada de esto habrìa sucedido.

Hay que esperar que el azùcar se derrita, que el recuerdo se esfume,
que la herida cicatrice, que el sol se oculte, que el fastidio se disipe.
 Extraño corte entre esos dos ritmos. 
Al galope mis dìas huyen y en cada uno de ellos languidezco.

4/14/13

No sè que tienen las flores del campo santo que cuando las mueve el viento parece que estan llorando...

Hace mucho que no podìa escribir.
Me sentaba con las manos quietas sobre el teclado, forzandome a sentir algo...
 Ayer finalmente sucediò.
 Entre el humo en un bar diminuto que recordaba pelìcula de los 80 recorde esa sensaciòn de impotencia.

La pérdida.
 La mayorìa de nosotros estamos condenados a sufrir ese dolor agudo en algùn momento de la vida. Esa angustia que se deposita como millones de nudos y nos deja inmòviles. La voz que ya no podrà unir jamas esas 2 neuronas para desprender una sonrisa. 
Nuestro abrazo ahora carece de sentido.
La memoria traiciona. 

Ella dice:
Es una imagen difusa que se cruza y se mezcla con pensamientos en momentos imprevistos,
 siempre aparece. 
Los nudos no se desatan, ya agotè todas mis fuerzas, ya me siento incapaz de superalo,
 incapaz de explicarlo. 
Todos los dìas tengo miedo de que vuelva a pasar, 
miedo de tener que incorporar una ausencia màs en mi vida.
 A veces siento que no queda nada. 
Que todo algùn dìa se esfumara y me quedare sola,
 aùn màs sola de lo que ahora estoy. 
Algùn dìa mis nudos me terminaran ahogando
 como una boa que te encierra y te rompe los huesos en 2 segundos.
Ayer despertè sintiendome aliviada, tranquila,
 pensè que por fin habia sanado la herida...
Hoy se me rompe la cabeza de preguntas.
Volver, quiero volver! 
Estallo el reloj contra la pared y mi mejilla otra vez esta salada. 
 Mi boca ya no tiene saliva, ya no siento que estoy presente aquì. 
Me hablan, ,esucho, olvidè.


Pero los nudos aflojan, no es cuestiòn de superar, es aprender a convivir con la vivencia de la mejor forma posible. Y la calma interior vendrà pronto, lo prometo.


*Y como dice Violeta Parra...


"Gracias a la Vida que me ha dado tanto
me ha dado la marcha de mis pies cansados
con ellos anduve ciudades y charcos,
playas y desiertos montañas y llanos
y la casa tuya, tu calle y tu patio.

Gracias a la Vida que me ha dado tanto
me dio el corazón que agita su marco
cuando miro el fruto del cerebro humano,
cuando miro el bueno tan lejos del malo,
cuando miro el fondo de tus ojos claros.

Gracias a la Vida que me ha dado tanto
me ha dado la risa y me ha dado el llanto,
asi yo distingo dicha de quebranto
los dos materiales que forman mi canto
y el canto de ustedes que es el mismo canto
y el canto de todos que es mi propio canto."